lunes, diciembre 10, 2012

Ese fue el último de sus paredones


viejo muro de material y ladrillos
revocados,
allá quedan las veces que hiciste
de panfleto matutino;

viejo pizarrón de poemas
y neologismos

de pie a la calle y al hombre;
necesidad de impresión permanente.

¡Pintadas, graffitis para mis idas y vueltas!
   
Viejo, fuiste el último de sus paredones.
Hoy solo un bondi pasa a tu lado:
Ventanillas y ojos

que poco más que un matorral
de tinta y pintura;
de papeles y engrudo no suelen ver.

Pastizal,

baldío en piedra olvidado por los niños
y sus dueños.
Ya nadie corre a leer tu cáscara

o nunca nadie se pregunta:

¿Dónde han ido esos poetas
que tan tentador adorno proponían
en ti,
raso paredón blanco?

jueves, diciembre 06, 2012

Brillo externo

no hay cosa
aquí
que no sea espejismo;

nada que no sea
una
continua proyección;

una sustancia que a diario
nos incluye

entre espacios vacíos;

así las cosas
son: 
hijas de una ocupación
fantasma;

un brillo nocturno   
no es el carbón en las minas

o la combustión
que genera energía,

ni siquiera el incandescente
filamento;

este continente
nada significa

para las formas simples
de vida,
ni para los minerales;

nada para mí

que sin querer me he salido 
una vez;

cuando niño a la sombra,
corría
como mancha,

sentí en mis dedos tocar
la espalda al mundo;

mi cuerpo
siguió fugaz
tras mis hermanas 

pero yo ahí
quede,

oculto
con todo lo demás;

vieron mis ojos
el barro que nunca será América;

a las piedras las oí respirar; 

me supe testigo de un tiempo
inmediato al mío,

mucho más viejo,
aun más perdurable,

uno demasiado despacio
para notarlo;

algo familiar
llamo mi atención,

un pequeño eco,
un frágil reflejo de luz;

era todo el continente
volviendo a mí;

pregunto a ustedes:

¿los detalles de una conquista, 
no son acaso
espacios vacíos?

¿entonces
un brillo externo 
sea quizá
nuestra única forma?

¿sea quizá
la promesa de actualizarnos? 



Terrazas ahora

la novedad
habla de vos, 
vecino vigía,

de los tantos
juguetes panópticos;

desprecio tu capacidad
fuselaje,
tus caricias con el poder;

la novedad
en terrazas ahora

transmuta tu estatismo  
en
agujeros negros;

innova del miedo, en arma  
retórica.

viernes, noviembre 23, 2012

Mi encuentro con “Toma-y-Da”

Años más tarde me hallé
recluido en el campo       
de los “Ebrios-Muertos”;

mi tarea consistía en humedecer
sus tumbas con los mejores alcoholes.

Puesto que
la sed de los difuntos
es aun  mayor,
mi infernal tarea ocupaba
mí día y noche.

-El campo más bien se
asemeja a un pantano
en su humedad alcohólica
y su suelo de limo

resultado de inagotables
zumos baldeados.-

Ahí estaba el hombre detenido
en medio de las tumbas
y dijo:

“He oído nombrar la ‘abnegación’
                                   y deseo conocerla”

luego pidió un trago del botellón
a cambio de brindarme ayuda.

Entregue el botellón a
“Toma-y-Da” (Tal cual dijo llamarse)

y emprendí viaje fuera del campo
de los “Ebrios-Muertos”.

jueves, octubre 25, 2012

Adiós a la industria

¡papá, hay que ofrecer al mundo
otra clase de hombre!

lejos ya, del simulacro
de lo sucesivo,

del esmerado énfasis de etenidad;

que el hombre es al tiempo
una absurda
reducción,

quizás con suerte, una metáfora 

o la partícula de muchos destinos
individuales;

cualquier historia del hombre
está pérdida

desde el instante en que se enuncia,
incluso antes;

en vano intentar desprender
o guardar

un decir de pasado, incluso de porvenir;

lo mismo anticipa el poema:
la colección de toda una especie
es una sola imagen;

ahí la vergüenza,
después
una vida completa

sin otra percepción o emoción

que las ya agotadas
hasta en sueños;

pero pa, percibí la identidad
como un brevísimo
pestañar; 

basta ese liviano presente
para aniquilar
la inmovilidad bautizada hombre;

basta la voluntad
para
vaciarnos

y después veremos.

viernes, octubre 05, 2012

Avecina una tormenta


una que sacuda tus canas,
de cargar siglos famélicos 
en el lomo celeste;

que arranque las fermentadas raíces
que atajan tus ánimos;

púrpura avecina en el horizonte
la que viene
a sacudir la alfombra,

a barajar multitudes pasivas,
a volarte las pesadas chapas;

o una posibilidad 
para curar esa angina de tragar doble
la vida,

de levantar del escombro cuerpo
tu dignidad;

su nebulosa de heladas gotas
te hará olvidar
el caluroso sueño,

y abrirás vos
la boca en la historia;

remontaran
tu alma, barriletes salvajes,

hacia

distancias sin aislamientos,
arquitecturas amables,
horizontes libres;

se llevará la tormenta bramante,
polvaredas viciosas de anteriores siglos;

un océano fantasmal
desplomará
en las bestias,

de un sitio a otro irá;

después mariposa, al sol herida
será historia.

lunes, octubre 01, 2012

El resto

allá
van los pájaros

a caerse a pedazos
en la tarde;

llenan las copas de los árboles
como hojas vivas,

sacuden los plumajes
por última vez,

antes que el sueño amanse
un sol como aquél;

a prisa vuelan dos aves
al nido alejado,

en las copas, los pájaros,

un ultimo pestañar cálido
esperan atentos,

lo que siempre sucede

-el sol
se pierde-

el azul,
silencia un cielo huérfano,

una mágica hora
que no es noche aún,

los abriga.